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Cremas inteligentes:
Vanguardia cosmética al servicio de la piel
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Hoy en día, no hay nada a lo que no se enfrente la ciencia. Las nuevas cremas lo demuestran.
Hubo una vez un tiempo en que el secreto de una crema
se encontraba en que aportaba algo de grasa a la piel, y, de ese modo,
formaba una barrera que no dejaba escapar su agua natural, y con ello,
conseguía que estuviera más jugosa. Pasaron los años, y la cosmética se
fue refinando, creando cremas que además de ser oclusivas, aportaban
elementos como la vitamina E, que combate los radicales libres.
Y como los tiempos han avanzado una barbaridad, lo siguiente fue añadir
activos higroscópicos. ¿Que quiere decir? ...
Sencillamente, que son capaces de captar agua del exterior y dejarla
sobre la piel, para así no sólo mantener la hidratación natural, sino
incluso aumentarla. Todo esto, envuelto en unas texturas cada vez más
suaves y ligeras, que, lejos de los potingues untuosos del pasado, se
hacen fundentes como una caricia y esconden secretos que multiplican su
eficacia con una sofisticación inédita hasta hace poco.
El agua más sofisticada
Las cremas más listas son incluso capaces de enseñar a la piel a
mantenerse hidratada, estimulando los procesos de regeneración. Esto se
consigue estimulando sus funciones naturales, y con activos tan
novedosos como la trehalosa, un azúcar natural; la rosa de Jericó, una
planta desértica capaz de perder hasta el 99% de su contenido en agua
para después revivir o la flor de loto, que dinamiza la circulación de
los líquidos intracelulares, un equipo de activos que se unen a otros ya
conocidos como el ácido hialurónico, las ceramidas o la tradicional y
siempre eficaz glicerina. ¿El resultado? La piel mantiene sus reservas
hídricas al cien por cien, como un pantano a pleno rendimiento.
Texturas casi mágicas
Pero no sólo los ingredientes juegan un papel fundamental en los nuevos
cosméticos. La propia textura se ha convertido en un arma antiarrugas
fundamental. Primero fueron los pigmentos soft focus, diminutas
partículas reflectantes que, al devolver la luz, imitan el efecto de los
filtros fotográficos, atenuando las arruguitas, y además aportando un
tono más cálido a la tez. El éxito de estos pigmentos ha sido enorme, y
ahora se encuentran en prácticamente todas las cremas de tratamiento y
fondos de maquillaje, especialmente en los dirigidos a pieles maduras.
Ahora, se va un paso más allá con texturas micronizadas que, diminutas,
se depositan en el interior de las arrugas y las "rellenan",
contribuyendo a igualar la superficie del cutis.
Interesante información.
Y tú. ¿Que tipo de crema usas?
¿Que opinión tienes, de las cremas inteligentes?
¿Has notado cambios en tu piel, usando este tipo de cosmética?
Mis mejores deseos,
para que pases un fin de Semana tranquilo y feliz.
Fuente de la información Hola.com